El ritual de comida es importante

 

Apuesto a que cuando es la hora de comer, te limitas a ponerle el cuenco a tu perro y ya está. ¡Qué contento se pone! ¿Verdad? Cómo brinca y ruega y cómo se lanza a su plato en cuanto toca el suelo, ¡si no antes!

Los perros se entusiasman mucho con la comida. ¡Les encanta! Es una de sus motivaciones más importantes, tan fuerte como el amor que siente por su dueño. Es el premio más utilizado a la hora de educar a un perro, porque hará lo que le enseñes por una golosina, igual que por una caricia.

Pero hoy no quiero hablarte de adiestramiento ni chucherías… al menos, no en el sentido estricto de la palabra.

Quiero hablarte del ritual de comida.

Déjame que te explique.

En la naturaleza, el lobo caza para comer. Eso significa que tiene que trabajar, cumplir una función, para conseguir su sustento. Y una vez el alimento está servido, todavía no puede dar el primer bocado. Primero van los alfa, que después dan permiso a sus seguidores para comer.

Te das cuenta de cuán diferente es, ¿no? En su estado natural —incluso cuando es un cachorro y su madre le dice cuándo puede alimentarse—, un perro trabaja por su comida, y luego espera a que le dejen comer. En cambio, contigo brinca y ladra y salta, y se lanza a por su alimento ni bien el plato toca el suelo.

Cuando un perro espera a que le den permiso, muestra respeto. Cuando no lo hace, es que no te respeta en absoluto. Y me dirás que no quieres su respeto, ¿verdad?

*Consíguelo, Es Muy Fácil*

Te sorprenderá lo sencillo que es lograr que tu perro te respete, te quiera y te obedezca. Te ahorrarás todos los problemas que pueda dar, y obtendrás muchos beneficios a cambio… ¡No te lo pienses más!

Marcos Mendoza

 

Elige al perro correcto

Cuando queremos adoptar un perro, sin querer, nos hacemos una imagen de cuál va a ser su aspecto, su raza. Pero debemos aprender que esto no es lo más importante.

La raza no es más que una envoltura, y lo que nosotros buscamos es su cariño, y su amor. Por eso es importante que en vez de fijarnos en cómo es físicamente, debemos mirar cómo es el perro por dentro: que tenga el pelo rizado o cara de bonachón no significa que sea limpio, dócil o amistoso.

No debes juzgar por la apariencia. Cuando vayas a por tu cachorro —y te recomiendo profundamente la adopción—, valora su actitud. ¿Es juguetón? ¿Es tímido? ¿Qué necesitas tú, al final? ¿Un perro movido y enérgico que necesite salir a diario? ¿Un perro tranquilo y relajado que se quede contigo en el sofá viendo la televisión?

No pienses en el bonito aspecto exterior. Piensa, busca, investiga qué lleva ese perro por dentro, cuál es su carácter y sus necesidades.

¿Ya lo tienes? ¿Ya sabes qué perro quieres? Entonces es hora de aprender a enseñar.

*Elige Tu Perro de la Lista*

¡Nos vemos pronto, amigo!

Marcos Mendoza

April 12, 2017Permalink

Muy mal, perro malo!

Dime, ¿cuántas veces le has dicho algo así a tu perro, cuando ha hecho algo mal? Los perros hacen cosas malas; es decir, se equivocan. Orinan en el comedor, ladran a deshora, muerden las patas de la mesa, gruñen, persiguen al gato… Es inevitable.

¿He dicho inevitable? No, culpa mía. Es completamente evitable. El problema de verdad está en que la mayoría de las personas no tenemos ni idea de cómo hacerlo. ¿Cómo consigues que un perro no se haga pis donde quiera, que no ladre o muerda los muebles?

Muchos creen que basta con gritar “¡No, perro malo!”, y eso tendría que ser suficiente, así como lo sería con un niño pequeño. Pero los niños aprenden en seguida el lenguaje hablado. Los perros no.

Los perros necesitan aprender ese lenguaje. Necesitan aprender cada orden que quieras darle, cada norma que quieras que obedezca. Y no aprenderá solo: tienes que enseñarle tú.

“¡Bah!, mi perro no se porta tan mal.”

“Solo necesito que deje de ladrar por la noche.”

“Es muy bueno, solo que un poco gruñón.”

Eso, amigo mío, son todo lo mismo: excusas malas. Te aseguro que todos los malos comportamientos tienen la raíz en una educación deficiente.

¿Quieres un perro feliz, equilibrado y educado, o un perro que “no está tan mal”? La decisión es tuya. Aprende a educarlo, o deja que siga teniendo malos comportamientos que te afectan a ti y a su propia felicidad.

*Para Aprender Clic Aquí*

Piénsalo. ¿Qué va a ser?

Marcos Mendoza

April 10, 2017Permalink

¿Importa la raza para educar a un perro?

Es una pregunta muy común, y para la que no hay una respuesta simple.

En parte, puede importar; los rasgos genéticos de un perro pueden guiarte un poco a la hora de educarlo.

Pero por otro lado, en realidad, no tiene importancia, y te voy a explicar por qué.

—La raza del perro pug es muy tranquila, pero yo he encontrado individuos de la raza muy movidos, juguetones e incansables.

—Los Golden retriever suelen ser dóciles, apacibles y sumisos, pero he visto más de uno con tendencias dominantes e incluso agresivas.

—El Bichón Maltés se dice que es un perro poco ladrador, pero por el contrario, he recibido mensajes de dueños de esta raza quejándose del ladrido.

Los rasgos raciales son una cosa. Son teoría, probabilidades. Pero no son una realidad. Tu perro es tu perro; sea un doberman, un pastor alemán o un caniche, tiene su propia personalidad, y no tiene por qué estar ligada al modo en que eran sus antepasados.

Así que, ¿importa? Siempre es bueno conocer a fondo la raza de un perro, si la tiene, pero es aún mejor conocerlo a él. Tienes que saber si tu perro es agresivo, dominante o tímido, o si te manipula con su mejor carita de inocente. ¡Vaya si lo hacen, son muy listos!

¿Y si el perro no es de raza? Pues no pasa absolutamente nada. Como he dicho, lo importante es el individuo. Los perros mestizos merecen la misma consideración, ¿no crees?

Por eso está incluido en la lista, como el resto de las razas disponibles en mi página web:

*Aquí la Lista*

¡Nos vemos pronto!

Marcos Mendoza

 

March 29, 2017Permalink

Cuando un perro salta no siempre es bonito

A veces no nos damos cuenta, pero creamos conductas que pueden terminar en problemas a la larga.

Cuando tu adorable perro es pequeño y salta de alegría sobre ti, es incluso enternecedor, tus invitados adoran el modo que salta y quiere mimos, pero claro, ¿qué pasa cuando tu mascota crece y ese adorable salto se ha convertido en algo más que eso?

Ahora como su tamaño es mayor puede incluso tirarte al suelo si lo hace con fuerza, a tus invitados ya no les hace tanta gracia cuando pide mimos con saltos porque temen que les haga daño, y todo esto se debe a que él cree que sigue siendo una actitud positiva, algo que le reporta llamar la atención, aunque a ti no te agrade que haga esto.

¡Pero no te preocupes, no es tarde para corregir esta actitud! Con el adiestramiento canino todo puede solucionarse, pero por supuesto para que este adiestramiento funcione debes tener paciencia y voluntad, pues los resultados no se consiguen en dos días.

Para que dicho adiestramiento canino tenga el resultado que deseas, debes ser constante y por supuesto, ser firme.

Cuando tu mascota vaya a saltar debes decirle un firme no y con seguridad volver a dejarlo en el suelo, debes repetir siempre esta acción, pero también debes premiarles cuando te obedezcan: recuerda que eso aumentará la probabilidad de que el adiestramiento canino sea satisfactorio.

Si quieres una guía paso a paso para solucionar el problemilla del salto, puedes conseguirla aquí mismo:

*Clic Para Leer La Guía*

¡Nos vemos pronto!

March 22, 2017Permalink

Jugar con perros que no quieren jugar

Hay ocasiones en que un perro tiene problemas para jugar. Parece que ni siquiera entiende el concepto. Pueden ser perros que no han recibido la debida atención, o animales que han llegado de las calles o de hogares donde han sufrido malos tratos o indiferencia.

Sea cual sea la razón, son perros que no saben jugar. Pero lo que tú sabes es que el juego es una parte integral de la vida de un perro: no solo cuando es cachorro, sino que también cuando es un adulto.

Mediante el juego, un perro no solo es feliz y alegre, sino que gasta energía y aprende a enfocar su atención en ciertas tareas, como por ejemplo los juguetes interactivos. Y gracias a todo eso, deja de morder las patas de la mesa o frotarse contra las paredes. Todos ganamos.

Si es tu caso y te gustaría que tu perro jugara y se divirtiera dentro de casa, contigo o a solas, aquí van algunos consejos que puedes poner en práctica para enseñarle lo que es la verdadera diversión:

 

—Enseñarle trucos es una manera de prestarle atención, motivarlo para hacer cosas y además conseguir que mejore su comportamiento.

—He nombrado antes los juguetes interactivos. Estos juguetes contienen golosinas y motivan a la mayoría de los perros a mordisquearlos y moverlos hasta que sueltan la golosina. Es una manera muy interesante de jugar, y lo mejor de todo, el perro lo hace solo.

—También puedes esconder chucherías para perros por la casa e incitar a tu amiguito a buscarlas. Primero en lugares fáciles, y ponte muy contento cuando las encuentre. ¡Quién sabe! Si lo haces bien, puede que al final encuentre las llaves del coche por ti.

 

Ya ves que no son más que unos truquitos, pero resultan muy útiles para motivar a un perro. Créeme si te digo que es más feliz y más sano un perro juguetón que un perro que se pasa todo el día inmóvil en su cama.

Además, ¡qué demonios! A ti te encanta ver a tu amiguito pasárselo en grande, ¿verdad?

Pero no te olvides. No todo en esta vida son juegos y diversiones. Recuerda que para que sea verdaderamente feliz y equilibrado, necesita que le enseñes algunas cosas más que a dar la patita.

*Aquí Algunos Consejos*

¡Nos vemos pronto!

Marcos Mendoza

March 20, 2017Permalink

Identificar el momento de hacer pis

Has leído bien, amigo mío. Para que tu perro aprenda a hacer sus necesidades donde tú quieras (el jardín, la calle, un retrete canino), es importante identificar los momentos en que va a querer o necesitar hacer sus cosas.

Las tres ocasiones en que un perro suele hacer sus cosas son:

  1. Un rato después de comer
  2. Antes de dormir
  3. Después de levantarse

Y siempre dan ciertas señales de que van a hacerlo. Por ejemplo, tienden a moverse en círculos para elegir el mejor lugar. Olfatea mucho el suelo, rastreándolo. Y parece nervioso y ansioso.

Tienes que vigilarlo para detectar estas señales y dirigirlo al lugar correcto.

Mi recomendación es siempre que haya un retrete para perros en la casa. Hay cajas de césped artificial, por ejemplo, que son muy buenas para esto. La idea es que pueda hacer sus necesidades cuando quiera. Tú puedes, ¿verdad? No vas a salir a la calle a hacer pis cuando llueve…

Por último, algunos consejos que puede que te sean útiles para controlar las necesidades de tu perro:

  1. Pon una rutina. Así podrás prever más fácilmente cuándo va a hacerlas.
  2. No interrumpas a tu perro cuando esté en ello. Ya sea en el lugar correcto o no, si ya ha empezado, no le digas nada. Lo vas a asustar y no va a poder detenerse de todos modos; con mucho, echará a correr mientras hace pis, y… en fin…
  3. No regañes a tu perro. Va a sentirse agredido por ti y no va a entender. Si crees que tu perro sabe que te has enfadado por ese charco de orina de hace media hora, te equivocas; solo teme tu ira y se muestra arrepentido sin saber por qué.
  4. Si hay un accidente, limpia con productos sin amoníaco. El amoníaco invita a los perros a hacerlo de nuevo.

Para más información, amigo, te invito a leer esta guía:

*Cómo Enseñar a un Perro a Hacer Sus Necesidades en un Mismo Lugar*

¡No te arrepentirás!

Marcos Mendoza

March 15, 2017Permalink

Trucos para ir al veterinario

Puedo verte hacer una mueca. ¡Ay, el veterinario! Siempre es un horror, no solo para tu bolsillo, sino también por tu perro: llora, intenta escapar, parece asustado y te mira con esos ojos que dicen “¿Por qué me haces esto?”.

Tú sabes que debes llevarlo. Vacunaciones, exámenes, o porque está enfermo o tiene algo roto. Todas las razones son válidas para llevar a un perro al veterinario, y sé sincero: sabes que no lo llevas tanto como deberías.

Hay una explicación perfectamente normal para que un perro esté siempre tan asustado del veterinario… y  no, no se trata de que el veterinario dé miedo, o que sepa que le van a hacer daño.

El motivo real es el desconocimiento.

El perro no sabe qué hace ahí, ni quién es esa persona que lo va a tocar, lo va a manipular. Tampoco sabe qué lugar es ese y por qué todo el mundo está tan asustado, animales y personas. Y lo más importante: ¿por qué diablos su humano, o sea tú, está tan preocupado?

¡Te sorprenderías, amigo mío, de la sensibilidad de nuestros amigos! Tú tienes esa idea en la cabeza, que va a estar asustado en el veterinario, que no le va a gustar. Entonces ¡naturalmente que tu perro va a estar asustado!

Pero hay un truco: si visitas el veterinario sin ninguna razón en particular, sin que implique manipulación ni ningún tema médico, puedes hacer que ese miedo desaparezca.

Habla con tu veterinario y pídele que le dé una galleta a tu perro cuando paséis a saludar. Entrad, saludad al veterinario, que este le dé un premio por  portarse tan bien. Tú también recompénsalo si no está nervioso.

Acabará por ver, te lo garantizo, que el veterinario es un lugar bueno donde le dan golosinas por algo tan simple como estar tranquilo. El miedo irá desapareciendo.

Si quieres algunos trucos para calmar o incluso enseñar cosas a tu perro, te recomiendo empezar por elegir la raza:

*Clic Aquí Para Ver La Lista*

No te preocupes, si tu perrito es mestizo… ¡también está en la lista!

Marcos Mendoza

March 13, 2017Permalink

La higiene del perro

Hoy quiero hablarte de algo más práctico incluso, si cabe, que el adiestramiento de un perro. ¡Y eso es muy práctico!

Pero he visto que existen muchos mitos alrededor de la higiene de un perro. Y por higiene me refiero al necesario baño de cualquier perro.

Al contrario que los gatos, nuestros amigos caninos no se limpian por sí mismos. Necesitan una ayuda en ese aspecto. El problema está en la cantidad de rumores que hay al respecto: que si es dañino para su piel, que si pierden sus aceites naturales, que si pueden sufrir otitis…

Quiero echar un poco de luz sobre todo esto.

Verás, el baño solo dañará la piel de un perro si lo haces con exceso… ¡o demasiado poco! Ten en cuenta que la limpieza es una necesidad básica para cualquier ser vivo, lo que incluye a los caninos. En estado salvaje, los animales se lavan de otras maneras, pero los perros han perdido esa habilidad.

En cuanto a problemas de otitis, solo sucede si no tenemos cuidado, es decir, si intencionadamente metemos jabón o agua en los oídos del perro. No vas a hacer eso, ¿verdad que no? En ese caso, no tienes que preocuparte.

En cuanto a la frecuencia del baño, varía según el largo del pelaje, el cepillado, y según el propio animal. Un perro de pelo largo lo necesita más frecuentemente —más o menos, cada cuatro semanas—, mientras que si no cepillas a diario a  tu perro, necesitará bañarse antes.

Esto es lo básico sobre la higiene, amigo. Ahora, para más información sobre el cuidado en general… ya sabes dónde estoy.

*Clic Aquí Y Elige Tu Raza*

¡Nos vemos pronto!

Marcos Mendoza

March 8, 2017Permalink

El cuidado de un cachorro

Lo más probable cuando un perrito llega a tu casa, sea un cachorro lleno de energía, curiosidad e incluso puede que un poco de miedo. Al fin y al cabo, tu casa es un lugar nuevo para él.

 

Ahora bien, es el momento en que tienes que tomar una decisión importante. ¿Cómo vas a educarlo?

 

¿Cómo, que no es tan importante? Bueno, entonces contéstame a esto: ¿qué prefieres, un cachorro que se sienta a tu lado cuando se lo mandas, nunca ensucia y jamás muerde tus zapatillas, o un perrito que hace lo que quiere, pide a la mesa y hace pipi y caca en el salón?

 

La respuesta es fácil, y te lo digo en serio, la diferencia radica en la educación. Cuando es un cachorro es el mejor momento para poner normas y enseñarle a cumplirlas.

 

Y el kit de la cuestión es ese: enseñarle. Porque no puedes restregarle el hocico sobre un charco de pis y esperar que entienda que hacer sus cosas en el suelo de casa es malo. Hace veinte años todos creían que así era como funcionaba, pero no es cierto. Así asustas al perro. Lo traumatizas. Y tú no quieres un perro traumatizado, ¿verdad?

 

No; para educarlo tienes que entender cómo funciona su mente, cómo aprende y moldea su comportamiento. Yo puedo ayudarte. Para empezar, ¿por qué no me dices su raza?

 

*Clic Aquí Y Escoge La Raza*

 

Ya verás que no es tan difícil como crees.

 

¡Nos vemos pronto!

 

Marcos Mendoza

March 6, 2017Permalink